martes, 26 de febrero de 2008

El Canon Digital es motivo de campaña electoral

Mariano Rajoy ha realizado unas declaraciones ayer de las que se hacen eco hoy todos los diarios nacionales referente a su oposición al canon. Ha dicho que va a suprimirlo. Lo ha denominado arcaico, reflejando su injusticia, no sólo por resultar un impuesto universal, sino por su propia justificación.

Bien por propia convicción, por oportunismo o por revanchismo hacia la SGAE y sus defensores, el caso es que estas declaraciones constituyen un punto álgido en la batalla que muchos han librado durante los últimos años contra el canon. Algunos han estado en primera línea y otros en segunda (como algunas empresas canarias de software libre desde ESLIC).

Independientemente de que cristalice o no el vaticinio del jefe de la oposición, el hecho de que el canon sea objeto de campaña electoral es una gran noticia porque los argumentos que los sostienen son inaceptables y deben ser conocidos.

La ingenuidad mengua con el tiempo. Mi conocimiento de las dificultades de aplicar políticas donde existen conflictos de intereses, es decir, mi comprensión hacia la actividad política es mayor. Por eso entiendo relevante la afirmación de Rajoy tras las recientes votaciones que han tenido lugar en templos de la sobería popular. Ha dicho claramente que lo va a suprimir. Es un compromiso ineludible.

No suelo hacer comentarios de índole política tan abiertamente. Creo que es la primera vez. Pero el objetivo lo merece. Al rival hay que machacarlo en cuanto tienes oportunidad. No hay convención de Ginebra en este caso. La lucha no es de igual a igual y nunca se ha respetado antes. No hay americanos que vengan a salvarnos en nombre de la democracia ni enemigos ocultos, manos negras o similares. Sabemos quienes son (la SGAE), qué es lo que quieren y a quienes afectan sus deseos.

Cuando llegue el momento, si es que llega, habrá que exigir a Rajoy que cumpla su compromiso y ser implacable si no lo hace. Esto no es una lucha política en sentido estricto, pero debemos aprovechar la coyuntura a nuestro favor. Hoy estoy a muerte con Rajoy, mañana...ya veremos. Simplificando... el amigo de nuestro enemigo es nuestro enemigo (el PSOE). El enemigo de nuestro enemigo es nuestro amigo (el PP). Este lema es viejo, pero no arcaico. En la batalla contra el canon hemos adquirido un nuevo y poderoso aliado (cuando empezamos no lo era), que se ha alineado con nosotros en el frente. Bienvenido sea.

SGAE....¿a que ya no nos llamas lo que nos llamabas antes?

jeje.
Publicar un comentario